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Misión rescate

Misión rescate

Crónicas marcianas

Crónicas marcianas

por Alf Noriega

 

Misión rescate (The Martian, 2015) es el vigésimo tercer largometraje de Ridley Scott, estrenado en el tiempo y espacio idóneos para la cartelera y la situación del mundo hoy.

Matt Damon interpreta a un astronauta llamado Mark Watney, quien forma parte del Ares III, una misión de la NASA a Marte, liderada por Lewis (Jessica Chastain), y que junto a Martínez (Michael Peña), Johanssen (Kate Mara), Vogel (Aksel Hennie) y Beck (Sebastian Stan) abandonan a Watney en una tormenta torrencial y le dan por muerto. Solo, en el planeta rojo, el astronauta se desempeña como un hombre astuto e ingenioso.

La premisa de la película sucede rápido, al comienzo de la historia, tan rápido, de hecho, que es la única sección que se siente apresurada en el ritmo. La culminación de toda esta información llega con el hecho de que el astronauta, ahora “marciano” debe de sobrevivir durante 4 años, con recursos limitados, en el planeta rojo antes de que alguien llegue a rescatarlo.

A partir de aquí, cuando las crónicas marcianas del astronauta comienzan a suceder, el filme aparece fresco, tanto así que ni se siente como una película de Scott (quien, a pesar de ser buen director, tiene años sin entregarnos un filme de su sello y con la calidad que le caracterizaban hace más de dos décadas).

En Misión rescate existe el tópico "pro ciencia", el cual es bastante concreto, para principiantes por decir algo. No tendremos contextos complejos y alborotados como en la brillante Interstellar (Nolan, 2014) o situaciones específicas y “científicamente incorrectas” como en Gravedad (Cuarón, 2013). El guión, al igual que el libro, pretende demostrar que es posible sobrevivir a la adversidad si se tienen los conocimientos científicos necesarios para hacerlo. En la película esto se refleja con claridad y de una forma sencilla, pensando en el espectador menos adiestrado en los métodos científicos. Vaya, todo nos lo dan “peladito y en la boca” (lo cual tiene sus pros y contras).

Los miembros de la tripulación son homogéneos, lo cual gusta mucho; otorga madurez y credibilidad al suspenso-comedia que Scott presenta. No hay un personaje de relleno en la nave que represente al clásico idiota, ni el arrogante o el bufón; todos son camaradas, conectados entre sí primero por el duelo y después por la misión de rescatar a su colega astronauta.

Por un lado, Matt Damon lo es todo: un botánico con pasión y aliado de la ciencia, un comediante, un hombre aislado en la lejanía de un planeta rojo hermosamente diseñado. En momentos su soledad golpea con mazo duro al espectador, sumergiéndolo en la inmensidad de Marte; cuando no queda más, la música (elemento importante para el desarrollo del personaje) nos acerca más Watney, disfrutando de su sentido del humor en el ambiente más inhóspito del Sistema Solar. Por otro lado, el diseño de naves y paisajes son de muy buen nivel: un traje espacial extravagante y funcional, naves de la NASA "científicamente correctas" y un planeta basto, bello y abandonado como las sondas espaciales y fotografías de la NASA nos lo han dejado conocer. 

Existe, como en todo astro, un lado oscuro, pero a la vez inevitable: el sentido patriota norteamericano. En el filme, el mundo se une a nuestros héroes gringos para salvar a Mark Wattney. Obvio esto torna la gran historia en una gringada de cajón, optimista, alegre y brillante.

Lo que debemos entender es que no es una película de ciencia ficción sobre el rescate de un astronauta, no: The Martian es un libro/filme sobre el hombre vs. la naturaleza, sobre el espíritu humano uniendo toda su fuerza para lograr un bien mayor. Desde la preocupación de millones alrededor del mundo por traer a uno de los suyos de vuelta a casa, hasta la lucha de un hombre contra la soledad, la desesperación y por sembrar papas en tierra no fértil usando su propio excremento.

Y aclarando: el libro es extraordinario y la película lo es también. Ambos son grandes en su rubro. Notable es que en el libro el astronauta en cuestión sufre de innumerables problemas, que en la película no vemos (por tiempo y lenguaje cinematográfico).

Claramente no es lo mejor de Ridley Scott, pero sí un filme recomendable. Será memorable en parte por la historia y por las muchas emociones que se desenvuelven en la trama, pero más por el contexto histórico y científico que estamos viviendo hoy en día. La ciencia ficción, día a día, nos está alcanzando. La ciencia ficción ya es realidad.

 

Nota: ¿Acaso una serie de 10 episodios en Netflix o cualquier plataforma digital podría haber entregado una perfecta adaptación del libro? Es momento de darle prioridad a las historias y no a los ceros en el cheque, en una humilde opinión de fan.

 

14.10.15

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